Elocuencia

 Expresividad, recursos que manifiesten y adornen la narración.

Ejemplos de antes y después:

¿Un sueño de amor?

De: Fabricio Rojas Lujan

primera parte

capítulo 1

SENTIMIENTO ENCONTRADO

me pregunto cómo llegue a esto un profesor enamorado de su alumna y una alumna enamorada de su profesor, por mucho tiempo intente reprimir estoy sentimientos hacia aquella hermosa joven la cual debería educar y no intentar de seducir pero fue casi inevitable con aquel rostro hermoso su cabello negro sedoso la sensualidad de sus movimientos la delicadeza que emitía y un cuerpo bien proporcionado empecé a sentir cada vez más deseo por ella en las clases mis ojos hacían todo lo posible por verla no podía controlar que mis ojos se centraran en ella poco a poco el deseo se volvió más y más fuerte ya no quería solo mirarla quería tenerla la anhelaba el deseo se volvió un propósito de vida quería sentir aquello labios hermosos y porque no, sentir su piel junto a la mía, pero quien diría que me arrepentiría de aquellos deseos que me harían sufrir hasta el punto de dejarme aquí junto a unos tragos de licor y una pistola cargada aquella hermosa chica inocente convertida en mi peor pesadilla.

 

Editado:

A veces me pregunto, como llegue a esto,

un profesor enamorado de su alumna, una alumna enamorada de su profesor, por mucho tiempo di mi mejor esfuerzo por reprimir este sentimiento de amor hacia ella, hermosa joven, donde mi deber es educarle, guiarle en esta parte de su vida y no intentar de seducir.

Casi inevitable, llegando como una suave brisa de verano, con aquel hermoso rostro, de finura sin igual, su cabello negro tan oscuro y bello como el firmamento nocturno, mostrando sensualidad con cada uno de sus movimientos.

Emitiendo una delicadeza que emitía y la sensualidad de su cuerpo, una figura de musa, tal cual belleza ante mis ojos. Cada vez que la veo, llegó a sentir un fuerte deseo de correr hacia ella y abrazarla fuertemente, gritando a los cuatro vientos este sentimiento en mi pecho que arde más que mil soles.

Durante las clases, mis ojos rozan en su dirección, tratando de verla, sin importar si es por un segundo, incluso si se tratase de solo una mirada perdida, trataba de encajar miradas, buscando que nuestras miradas centraran poco a poco, manteniendo estos pequeños momentos, no hicieron más que avivar el deseo.

Cansado de solo verla desde la distancia, quería estar con ella, anhelando cada momento estar juntos, este deseo se volvió poco a poco en un propósito de vida, ya no era un capricho amoroso, esto era un sentimiento real de mi corazón.

El deseo inmenso de sentir sus labios hermosos, no encuentro razones que contradigan mi deseo, sentir su piel junto a la mía, como si de un solo cuerpo se tratase.

Quien diría, la ironía del destino, un gran amor que te lleve a la locura, que me obligaría al arrepentimiento de aquellos deseos, que me harían sufrir hasta el punto de dejarme en una condición precaria a mi iluso corazón.

Con licor en mano y una pistola cargada pienso en el fin de una vida. Aquella hermosa chica inocente convertida en la razón de mis pesadillas, mi martirio.


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